Muy cubierto en los medios los últimos tiempos por la opresión China, se trata del hogar espiritual del Dalai Lama. Lhasa es el máximo exponente de la religión budista y su reducto más sagrado.
Dependiendo de los tiempos que corran puede ser más o menos complicado conseguir un (caro) visado para acceder, si bien observar el Potala, obra maestra arquitectónica y centro espiritual de Lhasa, es un privilegio de muy pocos.
Accediendo o bien por vía aérea, tren desde Pekín (recientemente terminado!) o por carretera desde Nepal (Freedom Highway), uno se inmersa en los Himalayas con el Everest como lienzo y los mantras de los monjes como susurro.
¿Quieres lavar tus pecados caminando por el Circuito de Mt Kailah?
¡Fíjate en las ofertas que te presentamos, exclusivas en Internet y realiza tu reserva!
|